lunes, 1 de junio de 2009

Proyecto institucional educativo y profesional que propone la Policía




Se realiza con el fin de incentivar a los estudiantes que cursan último año de bachillerato, a convertirse en miembros profesionales de la Fuerza Pública de Colombia, ya sea como Oficiales o como parte del Área Ejecutiva de la Institución. Esto lo explica el coronel Richard Alexander Portilla Córdoba, comandante del Departamento de Policía de Norte de Santander.




¿Coronel, de que trata el proyecto que están desarrollando los Policías del Departamento Norte de Santander?
Es un proyecto de motivación para jóvenes, en coordinación con el Colegio Nuestra Señora de Fátima, perteneciente al Grupo de Bienestar Social de la Policía, con el fin de incentivar a los estudiantes que cursan ultimo año de bachillerato, a convertirse en miembros profesionales de la Fuerza Pública de Colombia.




¿Cuánto tiempo tiene la policía de estar trabajando con el bienestar social?
La Policía por medio de la Dirección de Bienestar Social, durante 55 años ha liderado acciones tendientes a mejorar la calidad de vida de la familia policial. Actualmente cuenta con 22 colegios donde orientan el programa educativo desde preescolar hasta la media vocacional, fundamentado en el fortalecimiento de los principios y valores para formar ciudadanos con alto sentido ético y moral.




¿Qué conocimiento tienes sobre esas instituciones educativas?
Las instituciones educativas cuentan con una población escolar estimada en 18.000 estudiantes, de los cuales anualmente egresan como bachilleres cerca de 1.500. Sin embargo su ingreso a la carrera policial no es significativo; Ya que en el 2008 solo superaron el proceso 43 aspirantes para las diferentes categorías de la Policía, eligiendo la gran mayoría otras carreras universitarias, técnicas y tecnológicas o buscando diferentes opciones laborales para consolidar sus proyectos de vida.




¿La policía ya tiene algún diagnostico sobre las vocaciones de los muchachos?
Si claro; El diagnóstico de expectativas de vocaciones, adelantado por la Dirección Nacional de Incorporación al personal de estudiantes de los grados décimo y once, de los 22 colegios de la Policía, arrojó que el 52 por ciento de los estudiantes del género masculino y un 42 por ciento del femenino, tenían un interés alto de ingresar a la institución Policial, contrastando con las cifras de incorporación que han manejado en los últimos años.





¿Qué tuvieron en cuenta para realizar el diagnostico?
Dentro de ese diagnóstico tuvimos en cuenta el apoyo familiar manejado por el personal estudiantil, arrojando que el 97 por ciento de los jóvenes tendría todo el respaldo de sus padres para su formación como Policía, mientras que un tres por ciento no contaría con éste.





¿Los alumnos ya conocen las funciones de cada una de las especialidades de la Policía?
Si, porque se desarrollaron visitas del personal de alumnos a nuestras instalaciones, en donde conocieron el actuar de cada una de las especialidades de la Policía, dentro de las que se encuentran, la Policía de Vigilancia, Comunitaria, Ambiental, Infancia y Adolescencia, Turismo, Escuadrones Móviles de Carabineros (Emcar), la Seccional de Investigación Criminal (Sijin), Policía de Carreteras, de Tránsito y el Grupo Gualá, encargado de los casos de secuestros, extorsiones y amenazas entre otros.




¿Que resaltas de las comunidades educativas con las que trabajan?Que los estudiantes participan de las charlas de motivación y las salidas o visitas pedagógicas a las unidades policiales demostrando interés sobre el tema. Y nosotros las realizamos con el objetivo de sensibilizar y dar a conocer la esencia y el verdadero sentir de la vocación policial.




( ENTREVISTA )

CRONICA DE UN PIMPINERO Y EL MANEJO DE SU NEGOCIO





Una pimpina es un sencillo recipiente de plástico que representa un verdadero tesoro para el traslado ilegal de combustible barato y venezolano hacia Colombia, donde su venta deja ganancias que triplican la inversión.



El rápido es un pimpinero nacido en Mérida (Venezuela), pero criado desde sus 4 años en Cúcuta (Colombia), único hijo,estudio hasta 10 bachillerato y de hay no quiso estudiar más y dedicarse con el papá a trabajar en lo que saliera.


Actualmente tiene 30 años, es soltero y trabaja con el contrabando de la gasolina, de donde saca su sustento diario; Vive muy feliz con lo que hace, ya que es muy bueno en este oficio, tanto que le dicen el Rápido(por motivos de seguridad no revela su nombre y apellidos). Para su trabajo tiene en uso una moto y una bicicleta con la que transporta la gasolina.



Los compañeros contrabandistas y el Rápido pueden comprar 20 litros de gasolina por un máximo de dos dólares en estaciones de servicios instaladas en distintas localidades en el área venezolana de la frontera, y venderlos en el lado colombiano por el equivalente de 10 dólares.



Al menos 30 mil barriles de gasolina salen por día de contrabando hacia Colombia por la frontera terrestre.


“Este rentable negocio tiene diferentes formas de operar, con complicidad o colaboración de guardias venezolanos, policía colombiana, y nosotros los pimpineros” Afirma el Rápido.





Una de las formas de ingresar gasolina es transportando las pimpinas por rutas del río Táchira, y en el caso de las alcabalas de San Antonio y Ureña.





Otra modalidad es utilizar motos y vehículos de todas las marcas con placas venezolanas, cuyos conductores pueden llenar sus tanques a precio interno.



Una persona con una moto AX-100 puede salir de San Antonio (Venezuela) con 12 litros de gasolina, llegar a Cúcuta (Colombia) y descargar 10 litros de combustibles para volver con la reserva y repetir la operación las veces que sea posible.



Cada viaje le deja a un pimpinero de moto una unidad de cuatro dólares y al final del día de una de esas personas puede tener un ingreso equivalente a 30 dólares.



“Con mi moto AX-100 me mantengo tranquilamente porque puedo garantizar un millón quinientos mil o hasta un millón ochocientos mil pesos al mes (970 dólares) para mi es un buen salario” señala el Rápido.



La gasolina entrada a través de vehículos con los taques llenos al tope, ya sea en pequeños automóviles, camionetas todo terreno o camiones de carga, que tienen la capacidad de transportar hasta 360 litros.



“El combustible ya sea gasolina de todos los octanajes, ACPM o gas entra por los controles fronterizos terrestres o fluviales” Expresa el negro, un pimpinero amigo del Rápido.



Para garantizar que el combustible cruce tranquilamente la frontera hay complicidad con los bomberos que también entran en este negocio, quienes despachan el combustible en las estaciones de servicio, y personal de la militarizada Guardia Nacional de Venezuela.



El Rápido dice “Los pimpineros sabemos que para poder pasar la gasolina hay que pactar con los Guardias, pero los que deben dar más dinero son quienes transportan grandes cantidades de combustible, no cobrarnos a todos por igual”.


Una vez que los contrabandistas pasan, por el puente Simon Bolívar hacia Cúcuta, se trasladan hacia el barrio la Parada o sus alrededores y en bodegas clandestinas descargan el combustible.



Estas bodegas unas pocas alejadas del puente internacional, están rodeadas de moteles, restaurantes y bares viejos con sus clientes vendiendo cerveza venezolana.


Los garajes de muchas de las casas del sector están convertidos en áreas para descargar gasolina de contrabando que llega en pequeños vehículos particulares.


Otra zona por donde circulan grandes cantidades de gasolina es por el puesto fronterizo de Puerto Santander (Colombia) y Boca del Grito (Venezuela) a 54 kilómetros de la ciudad de Cúcuta.



En los primeros 10 kilómetros que comunican a Puerto Santander con Cúcuta se comprueba la existencia de bodegas en grandes lotes, incluso algunas de ellas con cisternas propias para guardar en combustible.



En las puertas de las casas y restaurantes que bordean la vía, se pueden observar pimpinas, unas llenas y otras vacías, con letreros que dicen si “hay gasolina”.


Luego todo este combustible almacenado de forma ilegal en las cercanías de las alcabalas, es transportado en otros vehículos a las grandes ciudades, especialmente a los departamentos de norte y centro de Colombia.



Lo curioso de este negocio ilícito es que todo el mundo lo ve, todos saben de el, incluso las propias patrullas de policías y el ejercito Colombiano, pero hay se sigue en la línea de la clandestinidad, la legalidad y la complicidad.

MONEDA VENEZOLANA PIERDE VALOR FRENTE AL PESO








Las expectativas por el panorama del valor de la moneda Venezolana en la frontera, continúan. El precio del bolívar en está zona se ha cotizado en los últimos días en valores, que no se apreciaban desde hace 30 años.




0,36 para la compra y el 0,38 para la venta, son apenas un ejemplo de lo que ocurre.
Los cálculos sobre ese hecho económico son diversos; Algunos son optimistas y otros no tanto. Hay quienes comentan que se llegará a pagar solo 20 centavos por un bolívar.




El cambista Carlos Caicedo dice “Este negocio no lo aprende nadie, yo llevo más de 30 años en el oficio y más que análisis técnicos y cambios o perspectivas de las economías, es un negocio que como el ciego expresa, amanecerá y veremos”.




La cotización del bolívar es una realidad con la que se despierta a diario gran parte de a economía cucuteña.




Karime Mendoza afirma “Que ella nunca podrá olvidar la historia que vivió en 1983, aquel viernes negro que trae a la mente la caída de la moneda que afecto al comercio, dependiente en gran parte proporción de la bonanza petrolera venezolana. Donde fue Cúcuta la ciudad más lesionada aunque según análisis departamentales como Santander y Guajira también mostraron signos de una aguda recesión económica”.




José María Gonzáles, vicepresidente de la asociación de cambistas de Norte de Santander (Asocambios) señala “Es poco lo que se puede hacer para cambiar la realidad, ya que las medidas económicas de gobierno Venezolano, el valor del dólar paralelo, el del dólar Colombiano y por supuesto, la oferta y la demanda; Son solo algunos aspectos que definen la convertibilidad del bolívar en la frontera”.




Sin embargo, el vicepresidente de Asocambios, plantea algunas inquietudes, como la necesidad de analizar de donde proviene la oferta y hacia dónde van los bolívares.




Martha Vanegas indica “Que hay que señalar que si bien está situación mejora , el poder adquisitivo de los colombianos, que verán rendir los pesos al comprar en poblaciones vecinas; Hay a quienes de manera significativa los afecta como son los comerciantes, y la razón es la pérdida de capacidad de compra de los visitantes Venezolanos”.




Por su parte Andrea Capón considera “Que es necesario volver a Cúcuta más atractiva, y Así atraer a los venezolanos”.




Lo verdaderamente cierto, es el desarrollo de Cúcuta ligado en gran parte a los vaivenes de la economía Venezolana, y la capacidad de los cucuteños de reactivar las actividades financieras.







(INFORME ESPECIAL)